Martes 20 de Febrero del 2001


La estación Mir cada día se acerca más a la Tierra, en la cual debe desintegrarse en marzo, si no se producen nuevos retrasos. Pese a todos los anuncios sobre la seguridad del proceso, aún persisten dudas y los científicos rusos tratan de asegurarse que los restos no caigan en zonas pobladas. AFP

Por actividad solar postergan la destrucción de la estación Mir

Entre el 13 y el 18 de marzo caería aunque podría haber otro retraso en el descenso.

Es imposible descartar que fragmentos de la plataforma caigan en zonas pobladas de la Tierra.

La Mir desciende a una velocidad de 900 metros diarios y hoy está a 283 kilómetros.

Resumen de agencias-Moscú, Rusia. La Agencia espacial rusa postergó hasta mediados de marzo la destrucción de la estación orbital Mir, inicialmente prevista a principios de marzo, indicó su portavoz Serguei Gorbunov.

"La operación tendrá lugar entre el 13 y el 18 de marzo", precisó, afirmando que "los especialistas en balística decidieron postergar la operación en razón de la actividad del Sol, que se ha intensificado. Esa fecha puede cambiar todavía, ya que no podemos prever los cambios de la actividad solar", añadió.

La intensificación de la actividad del Sol torna la atmósfera terrestre más densa, lo que atrasa el descenso de Mir a la órbita necesaria para empezar la operación, explicó.

El 6 de marzo, la órbita de la estación va a llegar a los 250 kilómetros, lo que es insuficiente para empezar la operación. "La operación puede empezar cuando se alcance la órbita de 200-240 kilómetros", según Gorbunov.

Actualmente, Mir desciende 900 metros por día, cuando hace un mes su velocidad de descenso era de 400-450 metros por día. Esta velocidad aumenta a medida que Mir se acerca a la Tierra.

La plataforma de 137 toneladas está ahora en una órbita media de 283 kilómetros de altitud y, según los especialistas del CCVE, todos sus sistemas funcionan de manera satisfactoria.

Orientación
Los técnicos rusos orientaron hacia el Sol la estación espacial Mir, la semana pasada, para acumular energía de cara a la operación de su hundimiento en el Océano Pacífico en marzo.

En el caso de un descenso incontrolado, hay un 28 por ciento de probabilidades, según los expertos, de que fragmentos de la Mir caigan en algún lugar poblado de la Tierra, incluso en metrópolis europeas, lo cual supone un alto riesgo de una tragedia.

"Si algo sale mal en el descenso de la Mir, fragmentos de la Mir pueden caer sobre París, Roma, Londres o Tokio", aseguró días atrás Anatoli Anfímov, director del Instituto de Construcción de Maquinas adjunto a la Academia de Ciencias de Rusia.

Desde que comenzó la carrera espacial, cuatro aparatos espaciales, tres rusos de la clase Saliut, prototipo de la Mir, y uno estadounidense, el Skylab, (más pequeño que la Mir), cayeron sobre el planeta tras dejar de funcionar.

La mayoría de ellos se hundieron en el Pacífico, mientras algunos de sus fragmentos alcanzaron la tierra firme sin acusar daños, pero varios pedazos incandescentes de la Saliut-7 cayeron en territorio argentino y mataron a una res.

El pasado 22 de enero, el cohete Progress M1-5 se acopló a la Mir con las 2,7 toneladas de combustible necesarias para su hundimiento.

El Progress desempeñará la función de una grúa: arrastrará la estación y después la frenará para impedir una caída sin control en el Pacífico.

Si la Mir desciende en las coordenadas y los parámetros calculados, a una altura de 90 a 70 kilómetros la mayoría de sus elementos se desintegrarán por la fricción al entrar en la atmósfera.

Otras partes, en forma de lluvia metálica incandescente, podrán caer en una franja de 8.000 a 10.000 kilómetros de largo por 200 kilómetros de ancho en el Pacífico, muy apartada de las rutas marítimas, donde no representarán peligro alguno.


Opinión especial
Existe un riesgo del 3

AFP, Korolev-Rusia.
El riesgo de que la estación caiga sobre la Tierra de una forma no controlada durante la operación de destrucción es mínimo, estimó un responsable de la operación, Vladimir Solokiev.    

"Cada material técnico puede tener una falla en todo momento. Estimamos que el riesgo es de 2 a 3 por ciento", afirmó Solokiev, en el centro de control de vuelos espaciales (TSOUP) en Korolev, cerca de Moscú.

"Actualmente, todo está bien a bordo de la estación. Tenemos contacto permanente con Mir", agregó.

Los rusos aceptaron las propuestas de ayuda de la Agencia espacial norteamericana Nasa y de la Agencia espacial europea (ESA), "para controlar los parámetros de la órbita de Mir", indicó Solokiev. "Intercambiamos esas informaciones desde hace varias semanas", aseguró el responsable, agregando que la posibilidad de tener "parámetros más precisos" de la órbita "es una prueba del éxito" de la operación.



sta imagen del Sol fue tomada el 2 de febrero utilizando un disco para tapar la luz directa de la estrella, creando un eclipse artificial. La posición del disco solar es señalada por el círculo blanco. Se observa una eyección de materia y una gran actividad. AFP

Se invierten los polos magnéticos del Sol

Manuel F. Hernández T.
Colaboración especial

El polo norte magnético del Sol, que había estado en el hemisferio Norte hasta hace poco acaba de cambiarse y ahora se encuentra en el Sur, un cambio que históricamente ha ocurrido en la época de máximos solares.  

Esta actividad undecenal se manifiesta en nuestro planeta con la aparición de auroras polares, y es visible retrospectivamente por ejemplo en los anillos concéntricos de crecimiento de algunos árboles: cada once anillos, o sea cada once años se aprecia un crecimiento mayor.

Las manchas solares aparecen en la fotosfera, que es el equivalente de la superficie solar, y son notables por su tono oscuro debido a que está unos 2.000 grados centígrados por debajo de la temperatura de 6.000 grados del resto de la fotosfera.

A partir de ahora y hasta el año 2012, el polo norte magnético del Sol permanecerá en su nueva posición apuntando al Sur, es decir al contrario del de la Tierra, que dicho sea de paso, también cambia de posición pero en períodos mucho mayores aún inciertos que oscilan entre 5.000 años a 50 millones de años: la última inversión ocurrió hace unos 740.000 años. Algunos investigadores piensan que nuestro planeta se prepara para una nueva inversión de polos, pero nadie sabe cuándo ocurrirá esto. En tal caso las brújulas o compases magnéticos señalarían el sur. En la Tierra, el magnetismo de algunas rocas al solidificarse en el pasado atrapó moléculas y átomos dispuestos como diminutas brújulas que dan testimonio de las inversiones de polos en el remoto pasado de nuestro planeta.

Aunque los comportamientos de los campos magnéticos terrestre y solar difieren si tienen en común la forma de la llamada magnetosfera, en el 2012 el Sol nuevamente invertirá sus polos como lo ha venido haciendo desde que tenemos conocimiento.

Cuando un máximo solar llega y las manchas solares invaden su superficie, el campo magnético solar inicia el cambio, intensos bucles magnéticos acompañan a las manchas en la fotosfera, cientos de veces más fuertes que el campo normal o dipolo.



Uno de los astronautas del Atlantis, Robert Curbeam, realiza una caminata para trabajar en los ajustes de acoplamiento del módulo Destiny de la Estación Espacial. En la misión terminada el fin de semana se realizaron tres salidas espaciales. AFP

Apuntes de laboratorio

Festejan las cien caminatas espaciales
AFP, Washington-Estados Unidos.
La Nasa festejó la centésima salida al espacio en la historia del programa espacial estadounidense, cuando dos astronautas abandonaron el miércoles pasado el transbordador Atlantis para terminar la conexión del laboratorio Destiny a la Estación espacial internacional.  

Los astronautas Thomas Jones y Bob Curbeam realizaron una caminata de cinco horas, indicó Kyle Herring, portavoz del centro de control de la NASA en Houston (Texas).

La primera salida espacial de la historia fue realizada por el soviético Alexei Leonov, desde la nave Voskhod II el 18 de marzo de 1965. En junio de ese mismo año el estadounidense Edward White realizó la segunda en el marco de la misión del Gemini IV.

En estos 35 años el programa espacial de Estados Unidos no ha tenido nunca un accidente en sus salidas espaciales.

Otras 170 salidas al espacio, rusas y estadounidenses, están previstas antes de que concluya, en el 2006, la construcción de la gigantesca armazón de la Estación Espacial Internacional.


Atlantis se despidió de la Estación Espacial
Reuters, Cabo Cañaveral-Estados Unidos.
Con una moderada activación de sus propulsores, el transbordador Atlantis partió el viernes de la Estación Espacial Internacional, EEI, dejando tras sí un módulo-laboratorio de US $1.400 millones y enfilando a la Tierra.

El módulo Destino llevado por el Atlantis es el componente individual más costoso del proyecto de construcción orbital y añadió más de 40% de espacio habitable que comparte la tripulación ruso-estadounidense de la EEI.

Durante un pasaje nocturno sobre el Pacífico Sur, el piloto del Atlantis, Mark Polansky, colocó la nave a unos 150 metros debajo de la EEI. Las imágenes transmitidas a la Tierra mostraron que la EEI tiene la apariencia de una serie de cilindros y paneles, tal como se ha visto desde que comenzó su construcción en 1998.


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